miércoles, 13 de junio de 2012

Mente sobre cuerpo

Querés ser feliz? Querés el secreto para ser feliz durante años? Es muy simple. Sé feliz.

La chica que te gusta no se fija en vos? Sé feliz. Muere tu gato? Sé feliz. Reprobás un examen? Sé feliz. Solamente sé feliz. No importa lo que pase, acordate de eso. Sé feliz, sé feliz, sé feliz. Sonreí cuando estés solo por la noche, sonreí cuando ves a la mujer de tus sueños en brazos de otros hombres, contra sus labios. Sonreí.

Porque la mente es muy poderosa. Si seguís estos consejos el tiempo suficiente, pronto te vas a convencer a vos mismo de que sos realmente feliz. Vas al colegio, facultad, trabajo, volvés a tu casa, y no importa lo que haya pasado, vos vas a seguir siendo feliz. Recién en las últimas horas de la noche vas a enfrentarte a la realidad y hundirte en la depresión, pero podés ignorarlo. Aparte, quién va a ver cómo te desmoronás a las 2 de la mañana? Nadie. Dios no permita que nadie vea a la persona triste y muerta por dentro detrás de la máscara.

Pero no, máscara no es la palabra correcta. Porque no es una máscara sonriente la que llevás, eso puede hacerlo cualquiera. Esto de "mente sobre cuerpo" te hace realmente feliz, siempre y cuando no lo pienses demasiado. Podés vivir tu vida siendo genuinamente feliz, con tu alegría y vivacidad podés hacer amigos, e incluso encotrar una chica que se interese. Sos feliz de verdad. Hasta que te encontrás en tu casa, a las 2 de la mañana, sin amigos ni chica con quien distraerte, y mantener a tu mente lejos de sí misma. Ahí es cuando te acordás de lo triste que sos, y de la lástima que das. Cuando tenés el tiempo para pensar, pensar en tu vida, y recordar por qué no deberías estar feliz. Por suerte, al otro día te cruzás con un montón de nuevas distracciones, y volvés a ser feliz.

Son las 2 de la mañana, y siento que me muero.

lunes, 11 de junio de 2012

Más Que Un Hombre

Conocí a un hombre capaz de todo. Admirado por todos, invencible. Un hombre que llevaba al mundo a sus pies, y al cielo en sus hombros.
Conocí a un hombre que lloraba para limpiarse, gritaba para invocar el silencio, y destruía para reconstruir a partir de los escombros.
Este hombre no es más que una de las versiones de sí mismo. Este hombre también es débil, siente el frío correr por sus venas. Este hombre sabe que los domingos, cuando se va a dormir, ya no es invencible, que el viento nocturno le cristaliza el alma.

Conocí más que un hombre, conocí a la persona detrás de ese hombre. Podría ser mujer, joven, anciano, o incluso sólo una idea.

Esta persona tiene miles de facetas, miles de formas, todas verdaderas; no hay en ella mentiras ni sombras, sino transparencia y vida.

Conocí a una persona capaz de vivir, y querer vivir.

Ya no te conozco...

jueves, 7 de junio de 2012

Arctic Plateau

Estos últimos días estuvo haciendo mucho frío en mi ciudad.
A veces creo que ese frío va más allá de lo climatológico, de lo atmosférico.

Quisiera decir "Basta!" y que me invada una ilusión de calidez suficiente para ponerme la piel de gallina.
Pero el frío es algo que va más allá de las peticiones o sensaciones.

Quisiera unirme a todo, estar en armonía con mi alrededor.
Pero el frío es algo que va más allá de la pertenencia o la conectividad.

Me siento solo, aburrido, y monótono. Quisiera desgarrar las fibras de esta meseta, e imponer un cambio irresistible.
Pero el frío es algo que va más allá de la rutina o el progreso.

Hace mucho frío. Tengo mucho frío. Las estufas están prendidas, las ventanas están cerradas, y las camperas están abrochadas.
Pero el frío parece penetrar todas las defensas, y congelar las ideas cálidas. Las ideas frías sobreviven, y se vuelven poderosas. Las ideas tiernas y soleadas dejan de ser buenas ideas.

De qué servirá que salga el sol con este frío? De qué servirán los guantes y las medias? De qué servirá tapar a los hombres con mantas, abrazar a los niños, y preparar infusiones?

Quiero que el frío me destruya, que el frío lo pulverice y desintegre todo.