jueves, 20 de marzo de 2014

Ampliación del campo de batalla

Nuestra civilización padece un agotamiento vital. En el siglo de Luis XIV, cuando el apetito por la vida era grande, la cultura oficial enfatizaba la negación de los placeres y de la carne; recordaba con insistencia que la vida mundana sólo ofrece satisfacciones imperfectas, que la única fuente verdadera de felicidad está en Dios.

Un discurso así no se podría tolerar ahora.
Necesitamos la aventura y el erotismo, porque necesitamos oírnos repetir que la vida es maravillosa y excitante; y está claro que sobre esto tenemos ciertas dudas.

"Tengo la impresión de que me considera un símbolo pertinente de ese agotamineto vital. Nada de sexualidad, nada de ambición; en realidad, nada de distracciones tampoco.
No sé qué contestarle; tengo la impresión de que todo el mundo es un poco así. Me considero un tipo normal. Bueno, puede que no exactamente, pero, ¿quién lo es realmente?
Observo que en nuestros diás todo el mundo tiene forzosamente la impresión, en un momento u otro de su vida, de ser un fracasado".

---

La ampliación del campo de batalla se da en la sociedad liberal en la que vivimos; el mercado económico se comporta igual que el "mercado" sexual. Unos cosechan fortunas, o miles de mujeres, mientras otros se confinan a la pobreza, o de forma análoga, a la masturbación y la soledad.
Y así en todos los órdenes de la vida.
Sin distracciones, sería inevitable darse cuenta de que somos todos, en alguno de estos campos de batalla, unos fracasados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario