jueves, 4 de octubre de 2012

Un Testimonio Del Paso De Eones

Abandoné la prisión de la carne hace milenios
Aparté mis venas para desgarrar el último velo
Dejé descender el caparazón quebrado de mi forma corpórea a la oscuridad de esta tierra maliciosa.
Y mientras mi ser se funde con la mera tela de este planeta marchito
Un nuevo camino se abre frente a mí.

Aunque todo parezca perdido y sin salida, es importante saber que el tiempo nunca se detiene, y te obliga a avanzar.
Un nuevo camino se abre frente a mí, y ya no hay cuerpo ni sangre que pueda detenerme.
De todas las versiones de mi ser que puedan vivir este momento, solo la mejor va a saber aprovecharlo.
En esta tierra maliciosa, en este planeta marchito, aún hay vida.

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